Diseño la web que hace que cuando alguien te busque, quiera trabajar contigo antes de que digas una sola palabra. Sin presionar. Sin parecer desesperado.
La mayoría de webs B2B están para cumplir el expediente. El problema no es que sea fea — es que no hace ningún trabajo comercial. Ese trabajo lo termina haciendo tu equipo, en cada llamada, desde cero.
No arranco diseñando. Primero entiendo cómo vende tu empresa y dónde está fallando la web. De ahí sale todo lo demás.
Llega informado, toma decisiones con criterio y elige a quien le genera confianza desde antes del primer contacto.
Cada uno empezó igual: una empresa buena con una web que no les hacía justicia.
No tengo un equipo de diez personas ni trabajo con veinte clientes al mismo tiempo. Me meto a fondo en tu negocio, entiendo cómo vendes y construyo una web que encaje con eso. Si lo que necesitas es velocidad y volumen, hay mejores opciones. Si lo que necesitas es que salga bien, hablamos.
Miro tu web antes de la llamada y te digo exactamente qué cambiaría y por qué. Sin presentación. Sin propuesta por correo. Solo una conversación honesta.
Te contactaré en menos de 24 horas para confirmar el horario exacto de la llamada.